«El 70% del comercio de semillas es ilegal en Argentina.» Esa fue la afirmación que realizó Alejandro Cacace esta semana durante una aparición en el canal Neura Media. Pero expertos en el sector agrícola ya advirtieron que la cifra es incorrecta y responde a un análisis defectuoso de datos disponibles.

El error de interpretación es comprensible pero sustancial. Las estadísticas oficiales sobre comercio de semillas existen, pero frecuentemente se leen de manera inadecuada, lo que lleva a conclusiones exageradas o imprecisas sobre la magnitud del comercio no regulado en Argentina.

Para el agro, esta clase de información es relevante. Los productores dependen de insumos de calidad, y los marcos regulatorios existen justamente para garantizarlo. Saber qué porcentaje real del mercado opera fuera de la legalidad permite diseñar intervenciones públicas más efectivas y orientadas.

Las declaraciones públicas de funcionarios con responsabilidades en política económica y regulatoria tienen alcance y repercusión. Cuando se difunden cifras sin el rigor necesario, puede generarse una percepción distorsionada sobre problemas que efectivamente existen pero cuya magnitud se representa de manera incorrecta.

Especialistas han indicado que la interpretación que Cacace hizo de los datos no se sostiene. El mercado de semillas en Argentina ciertamente enfrenta desafíos en términos de regulación y cumplimiento normativo, pero el 70% que mencionó no corresponde a las estadísticas oficiales cuando se las analiza adecuadamente.

Este tipo de correcciones son frecuentes en debates sobre política pública y requieren claridad. La información precisa sobre el estado real del comercio de semillas debe basarse en análisis riguroso, no en interpretaciones imprecisas de datos.

Imagen: Polina Tankilevitch / Pexels – Con informacion de Bichos del Campo

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