Una nueva onda polar se aproxima a las zonas agrícolas del país, según alertó la Bolsa de Cereales. La institución advierte sobre heladas que se distribuirían de manera generalizada en amplias extensiones dedicadas a la producción agrícola, junto con un nuevo desplome térmico que agudizaría la situación.
A estos fenómenos se suma el historial reciente de precipitaciones irregulares que ya han impactado en los campos. Las lluvias desiguales han dejado un panorama complejo, con sectores afectados por sequía y otros por excesos hídricos, limitando el potencial productivo de muchas explotaciones.
La confluencia de estos factores climáticos adversos vuelve a tensionar la producción agrícola nacional. Los cultivos enfrentan así múltiples desafíos prácticamente simultáneos: estrés hídrico por la distribución irregular de lluvias y ahora el riesgo de daños por heladas y frío intenso.
Las plantas en fases vulnerables del ciclo productivo son las más susceptibles a sufrir daños irreversibles por heladas. Los impactos pueden traducirse en menores rendimientos, pérdida de cosechas o incluso abandono de parcelas completas.
La Bolsa de Cereales continúa realizando un seguimiento de estas variables para orientar a los productores. En un contexto de cambios climáticos cada vez más acusados, la capacidad de pronóstico y anticipación se ha transformado en un recurso estratégico para la supervivencia del sector agrícola.
Imagen: Mike Bird / Pexels – Con informacion de Clarín Rural





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