Según informó La Nación, el nombramiento de Alberto Barbieri quedó en el centro de la polémica después de que el Gobierno denunciara el uso indebido de la categoría “universidad” y promoción de carreras sin aval oficial. El proyecto podría enfrentar sanciones por no contar con trámites iniciados ante los organismos requeridos.

El 11 de noviembre, Claudio “Chiqui” Tapia presentó en el Predio Lionel Messi la llamada Universidad de la AFA y anunció a Alberto Barbieri, exrector de la UBA, como su máxima autoridad. En ese momento el proyecto se mostró como una apuesta de expansión, pero semanas después quedó envuelto en el escándalo que ahora rodea a la AFA.

Barbieri aceptó el cargo públicamente y se presentó en LinkedIn como “Rector” de la Unafa. Sin embargo, el Ministerio de Capital Humano confirmó que la institución nunca fue reconocida ni autorizada por el Estado. Tampoco cuenta con la acreditación de la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU), algo obligatorio para usar la categoría “universidad” o lanzar carreras de nivel universitario.

Según el Gobierno, la AFA violó la Ley de Educación Superior al promocionar maestrías y diplomaturas como si se tratara de una universidad real. Advirtió incluso que podrían aplicarse sanciones severas, entre ellas la clausura del proyecto y la inhabilitación de sus responsables. La AFA no respondió al pedido de descargo y solo difundió un comunicado en el que habló de una “embestida contra la educación”.

La falta de autorización dejó además bajo la lupa el rol de Barbieri. No está claro si conocía la situación legal del proyecto al aceptar el cargo. Mientras la AFA borró de su web casi todo rastro de la Unafa, siguen abiertas las preguntas sobre cómo se gestó la iniciativa para la creación de una “universidad” que no existió formalmente.

Deja un comentario

Tendencias