Un grupo de futbolistas infantiles decidió homenajear a un integrante del plantel que atraviesa un complejo problema de salud, trasladando el trofeo obtenido hasta su domicilio para compartir la alegría de la victoria.
El deporte volvió a mostrar su costado más humano en una pequeña localidad bonaerense a través de una historia que se volvió viral en las últimas horas. Un pequeño que tiene 8 años y que tuvo que dejar el futbol por una enfermedad oncológica recibió una sorpresa que jamás olvidará. Luego de una intensa temporada de esfuerzo y dedicación, su equipo salió campeón del torneo regional y, lejos de celebrar únicamente en la cancha, todos sus compañeros de categoría fueron a llevarle la copa a su habitación. El encuentro estuvo marcado por las lágrimas de emoción de los padres y el grito de gol compartido desde la vereda. El niño, que era el goleador del conjunto antes de iniciar su tratamiento, fue nombrado «capitán honorario» por el club y recibió una medalla personalizada. Esta muestra de afecto busca brindarle ánimos para continuar con su recuperación y recordarle que el lugar en la cancha lo sigue esperando. Los vecinos se sumaron a la iniciativa decorando la calle con los colores del club, transformando un logro deportivo en un símbolo de resiliencia comunitaria.






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