Según reconstruyó elDiarioAR, la sesión que buscaba convocar José Mayans se cayó por la negativa de cuatro senadores alineados con los gobernadores Jalil y Sáenz. La disputa por cargos clave, incluida la Auditoría General de la Nación, abrió una crisis que reconfigura el mapa opositor a días del recambio parlamentario.
La interna del peronismo en el Senado escaló a un nivel inédito luego de que cuatro senadores de Convicción Federal decidieran bloquear la sesión que José Mayans pretendía realizar esta semana, según información publicada por elDiarioAR. La maniobra dejó al descubierto la ruptura entre varios gobernadores y la conducción kirchnerista, en un clima en el que ya nadie descarta un quiebre formal del espacio.
Convicción Federal, integrado por Carolina Moisés, Guillermo Andrada, Fernando Salino y Fernando Rejal, tomó la decisión luego de que Mayans anunciara la unificación del interbloque bajo el nombre “Justicialista”, sin convocarlos ni incluirlos en la negociación. La reacción fue inmediata: los legisladores, que responden a los gobernadores Raúl Jalil (Catamarca) y Gustavo Sáenz (Salta), resolvieron negar el quórum y dejar caer la sesión. Según reconstruyó elDiarioAR, interpretaron el anuncio como una imposición y una señal de que no tendrían lugar en la futura estructura del bloque.
El episodio se dio mientras avanzan conversaciones paralelas con la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien necesita votos para nombrar al próximo secretario administrativo del Senado. En la interna libertaria también hay tensión: la llegada de Patricia Bullrich al bloque oficialista generó resistencias y empujó a Villarruel a buscar apoyos externos. Ezequiel Atauche, desplazado de la jefatura del bloque, actúa como puente para construir un acuerdo que permita votar ese nombramiento el 28 de noviembre, cuando juren los nuevos senadores.
A la vez, el peronismo enfrenta otro conflicto interno: la intención de impugnar la jura de la senadora electa Lorena Villaverde por presuntos vínculos con un empresario ligado al narcotráfico. La jugada detonó un fuerte malestar en Jorge Capitanich y Martín Soria, cuyas bancas podrían ser cuestionadas en respuesta. ElDiarioAR advierte que se prepara una sesión “explosiva”, con riesgo de que se desate una cadena de impugnaciones cruzadas.
En el trasfondo, la pelea por lugares en la Auditoría General de la Nación aparece como punto central. Dirigentes del kirchnerismo acusan a Convicción Federal de presionar por un cargo en la AGN como condición para mantenerse dentro del interbloque. Los rebeldes, en cambio, sostienen que la conducción del espacio los excluye y que las decisiones se toman sin consultar a las provincias. Jalil, que ya expresó su disposición a acompañar reformas del gobierno de Milei, impulsa la creación de un interbloque de gobernadores junto a Sáenz, Passalacqua y Zamora.
Mientras tanto, Mayans intenta evitar una fractura irreversible, aunque dentro del kirchnerismo crecen las voces que reclaman “blanquear” el conflicto y asumir que la unidad es insostenible. Según elDiarioAR, la tensión acumulada durante meses explotó finalmente esta semana y anticipa un reacomodamiento profundo dentro del peronismo en el Senado.






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