Con tono desafiante, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, ironizó sobre Cristina Fernández de Kirchner y la acusó de haber vaciado al peronismo en las provincias del norte. Le pidió que devuelva los PJ intervenidos y que “por una vez, asuma responsabilidades”.

La tensión entre el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, y la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner escaló tras la derrota del peronismo en el norte argentino. A través de un mensaje publicado en la red social X, Sáenz lanzó una crítica cargada de ironía: “Sra. Cristina, usted intervino los PJ de Salta, Jujuy y Misiones. Siga bailando tranquila en su balcón y devuélvales los partidos a sus legítimas autoridades”. La frase, que rápidamente se viralizó, sintetiza el enojo del mandatario con la conducción kirchnerista del movimiento, a la que acusa de haber desarticulado la estructura política tradicional de las provincias.

Sáenz no sólo apuntó contra la estrategia electoral del kirchnerismo, sino también contra su modo de ejercer el poder dentro del PJ. Aseguró que “el justicialismo no es una pyme familiar” y que la intervención de los comités provinciales para imponer candidatos desde Buenos Aires generó una desconexión total con los votantes. “La gente no se siente representada por decisiones que vienen de arriba, sin diálogo, sin territorio y sin escuchar a las bases”, señaló el gobernador, quien viene impulsando un discurso de renovación dentro del peronismo federal.

El impacto político de sus palabras no tardó en llegar. Dirigentes cercanos a Sáenz afirmaron que el resultado electoral debería ser un punto de inflexión para redefinir el rumbo del peronismo en el país. En tanto, desde el entorno kirchnerista evitaron responder directamente al gobernador, aunque interpretaron sus dichos como parte de una estrategia de posicionamiento personal. En medio de un PJ fragmentado y en crisis de liderazgo, las críticas del salteño reavivan un debate de fondo: quién debe conducir el peronismo en la nueva etapa política.

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