Las listas impulsadas por dirigentes cercanos a Cristina Kirchner la cual cumple arresto domiciliario, tuvieron un mal desempeño en gran parte del país. En Buenos Aires, la derrota dejó expuestas las diferencias con Kicillof y reavivó las disputas dentro del partido peronista tras la estrategia de desdoblamiento electoral, según informó el diario La Nación.
El resultado de las elecciones legislativas dejó un panorama desalentador para el kirchnerismo. Las boletas respaldadas por Cristina Kirchner fueron derrotadas en la mayoría de las provincias, y la caída en Buenos Aires —su bastión histórico— marcó un punto de inflexión dentro de Fuerza Patria. La decisión del gobernador Axel Kicillof de desdoblar los comicios provinciales del calendario nacional generó fuertes reproches en el camporismo, que consideró que la estrategia perjudicó al frente en la disputa general.
En distintos distritos, los candidatos cristinistas no lograron imponerse ni conservar sus bancas. En Salta, Juan Manuel Urtubey y Emiliano Estrada quedaron fuera del Congreso; en Jujuy, la diputada camporista Leila Chaher terminó tercera; y en Chaco, Jorge Capitanich no consiguió revertir la ventaja de La Libertad Avanza. Solo algunas excepciones, como Catamarca y Río Negro, dieron cierto alivio al peronismo, aunque sin modificar el tono general de derrota.
El revés electoral encendió las alarmas dentro del espacio kirchnerista, que ahora enfrenta el desafío de recomponer su estructura y redefinir liderazgos. Las críticas cruzadas entre referentes provinciales y nacionales reflejan una crisis interna que va más allá de los resultados del domingo y que amenaza con profundizar la fragmentación del peronismo de cara al futuro.






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