El empresario Leonardo Peiti declaró como testigo en el juicio contra el exfiscal Serjal y reconoció haber pagado coimas mensuales a funcionarios judiciales. Sus dichos comprometen de lleno a la dirigencia del PJ en Santa Fe.
El juicio que se desarrolla en Rosario contra Patricio Serjal, exfiscal regional, tuvo un momento clave cuando Leonardo Peiti relató su rol en la red de corrupción que protegía al juego clandestino. El empresario confesó que entregó 200.000 dólares al senador Armando Traferri, referente del PJ santafesino.
Además de ese aporte extraordinario, Peiti explicó que cada mes debía entregar entre 4.000 y 5.000 dólares para asegurar la protección de fiscales y funcionarios. Los sobornos eran el mecanismo que le permitió mantener sus negocios sin enfrentar procesos judiciales.
El vínculo con Traferri fue resaltado como fundamental. El empresario declaró que fue el legislador del PJ quien lo conectó con Serjal y con su colaborador Gustavo Ponce Asahad, con quienes mantenía reuniones periódicas.
El caso expone cómo el entramado del poder político, en particular del peronismo santafesino, se entrelazó con las mafias del juego ilegal. Mientras avanza el proceso, la sociedad observa cómo los tentáculos del PJ y de la Justicia provincial se cruzaron en uno de los mayores escándalos de corrupción de los últimos años.






Deja un comentario