La convocatoria en Ushuaia apuntó directamente al gobernador fueguino y a las autoridades provinciales, exigiendo que se declare la educación como servicio esencial.

Un grupo de padres autoconvocados se concentró frente a la Casa de Gobierno en Ushuaia para reclamar por la falta de clases en escuelas de Tierra del Fuego. La protesta se dirigió contra el gobernador Gustavo Melella y el Ejecutivo provincial, a quienes responsabilizan por la ausencia de medidas que garanticen la continuidad educativa.

Los manifestantes destacaron que la pérdida de días de cursada afecta de manera directa a miles de alumnos y familias, y reclamaron que la educación sea considerada servicio esencial para evitar nuevas suspensiones.

La convocatoria reflejó el malestar creciente en la comunidad educativa fueguina y puso en el centro de la escena la necesidad de respuestas concretas de parte del gobierno provincial.

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