La brecha impositiva entre ambas provincias genera un movimiento constante de compañías que buscan reducir costos y sostener su producción, expuso INFOBER. En Misiones, según un estudio de la UADE, la presión fiscal combinada alcanza el 10,2% de promedio, con un 13% sobre la energía eléctrica y 7,4% sobre el agua potable.

El esquema tributario de Misiones, con un 13% sobre la electricidad y un 7,4% sobre el agua, encarece las facturas de los servicios básicos. Según un relevamiento de la UADE, la presión combinada en la provincia alcanza el 10,2%, muy por encima del 0,6% que aplica Corrientes.

Esa diferencia explica el traslado de empresas hacia el sur. Con menores impuestos, Corrientes se vuelve más atractiva para la inversión, mientras Misiones queda rezagada por un sistema que resta competitividad y castiga a quienes producen.

No se trata solo de firmas: miles de propietarios de vehículos también cambian su domicilio legal para pagar menos patentes, aprovechando la flexibilidad correntina. El cruce del arroyo Chimiray simboliza un éxodo imparable.

La falta de reformas tributarias en Misiones mantiene abierto este canal de fuga de capitales y trabajo hacia Corrientes, una provincia que capitaliza las distorsiones impositivas de su vecina.

Deja un comentario

Tendencias